CÓMO FUNCIONA EL MÉTODO TERCER CAMINO
El “Método Tercer Camino” consta de cinco (5) herramientas. Para dejar una adicción de forma definitiva se deben usar todas, porque cada una tiene una función diferente y se complementan mutuamente.
- HERRAMIENTA EJERCICIO AERÓBICO: Su función principal es reacondicionar las células del cuerpo para que dejen de pedirle al cerebro que encienda la Red Neuronal de la adicción.
- HERRAMIENTA INTERRUPTOR: Su función principal es apagar la Red Neuronal de la Adicción.
- HERRAMIENTA TAVI: Su función principal es frenar el consumo
- HERRAMIENTA TATI: Su función principal es motivar al adicto a continuar aplicando el método.
- HERRAMIENTA PNL: Su función principal es elevar la autoestima y la autoconfianza.
Como se puede observar, todas las herramientas tienen una función principal, pero también tienen otras funciones que complementan a las demás y, además, otras que actúan como coadyuvantes en el proceso de recuperación de la persona adicta, como por ejemplo, reducir el “Craving” (la ansiedad por consumir) y reducir la ansiedad que se genera por el desconocimiento acerca de qué va a pasar una vez la persona salga de su adicción, porque esto puede llegar a ser estresante y hacer que la persona vuelva a su adicción.
Gracias al Método Tercer Camino, Andrés Fernando Ruiz pudo dejar una fuerte adicción de más de diez años al basuco y otras sustancias. Hoy día, lleva más de 15 años sin consumir y sin sentir el deseo de consumir.
El proceso de recuperación con este método no es de un día para otro, sino que es una recuperación paulatina pero definitiva. Se debe tener en cuenta que para salir definitivamente de la adicción es necesario revertir todos los procesos que genera en el cerebro y en cada una de las células del cuerpo; y eso lleva tiempo. Sin embargo, es posible acelerar este proceso si se aumenta la intensidad con que la persona adicta practica con las herramientas del método. Para entenderlo mejor, se puede hacer una comparación con aprender a conducir un auto: si una persona practica 10 minutos al día todos los días, probablemente tarde meses en aprender a conducir, pero si practica una hora al día todos los días, aprenderá a conducir en cuestión de días. De la misma manera, el Método tiene una práctica sugerida con las herramientas, pero si la persona quiere acelerar el proceso de recuperación puede intensificar la práctica con las herramientas del método.
Lo primero que va a experimentar una persona adicta al utilizar el Método Tercer Camino, es la reducción del consumo, hasta que llega un punto en que el consumo desaparece. De vuelta podemos utilizar el ejemplo del auto. Cuando se oprime el pedal del freno para detener un auto, éste no se detiene de forma instantánea, sino que va reduciendo su velocidad hasta detenerse por completo. De la misma forma, el Método Tercer Camino frena el consumo a través de una reducción en la frecuencia con que la persona adicta consume, hasta que el consumo desaparece.
Luego, si la persona adicta sigue utilizando las herramientas del Método Tercer Camino según las indicaciones, lo que va a experimentar es cómo su deseo de consumir se va reduciendo, hasta que un día se da cuenta que ya no siente el deseo de consumir. Es entonces cuando se puede decir que la persona ya no es adicta. Ya no tiene que batallar consigo misma para no caer en su adicción, porque ya no siente ese deseo intenso por consumir. Entonces la persona ya puede dejar de practicar con las herramientas del método, porque ya no tiene la adicción.
Al final del camino, el Método Tercer Camino permite que la persona no sea ni adicta consumidora, ni adicta abstemia, sino que hay un tercer camino en el que la persona ya no es más adicta. Esto le permite retomar el control de su vida sin el esfuerzo de batallar día a día con su adicción.
